El problema
La mayoría de las empresas gestiona sus procesos más críticos con una combinación de emails, hojas de cálculo, carpetas compartidas y reuniones de estado. Cada herramienta resuelve un pedazo, pero ninguna conecta todo.
¿El resultado? Fragmentación. Nadie sabe en qué etapa está. Los documentos se pierden en hilos de email. Las decisiones quedan sin registro. Y cuando algo sale mal, nadie puede reconstruir lo que pasó.
Workflow vs. Case Management vs. Orquestación
Workflow es secuencial: A → B → C. Funciona para procesos simples y predecibles.
Case Management se enfoca en flexibilidad: cada caso puede seguir caminos diferentes. Pero falta la capa de orquestación.
Orquestación de Cases combina lo mejor de ambos: estructura cuando es necesario, flexibilidad cuando el proceso lo exige. Más importante: conecta datos, documentos, personas, decisiones y automatizaciones en una única timeline rastreable.
Qué cambia en la práctica
Con orquestación de cases, cada proceso se convierte en un "case" — con título, responsable, etapa actual, documentos adjuntos, tareas pendientes, participantes internos y externos, y una timeline completa de todo lo que pasó.
Los templates definen la estructura. Los cases son las instancias reales. Las automatizaciones mueven el proceso. Y el portal externo permite que clientes y socios acompañen sin necesitar cuenta.
Para quién es
Cualquier equipo que gestione procesos que involucran múltiples etapas, múltiples participantes y múltiples documentos. RRHH, jurídico, salud, educación, financiero, compliance — todos se benefician.